Sabías...

A modo de bienvenida les dejo el significado de mi nombre y los invito a sumarse con sus textos, cuadros, música y cualquier creación que nos permita enriquecer el alma


Omar


Nombre Masculino de origen Árabe: Que tiene larga vida.

Caracteristicas : Es racional, estable y usa su sentido común para resolver todas las situaciones

que se le presentan. Es generoso y amable con los demás.

Amor : Es leal y detallista con su pareja cuando quiere de verdad.

martes, 9 de septiembre de 2014

Síndrome de Comodidad



Este artículo de opinión está enfocado en el marco de la Comunicación que se aprecia desde la observación de las actitudes y acciones que, siempre, emiten mensajes sobre nuestras conductas personales y sociales, como así también sobre valores y conceptos comunitarios ¿Somos Cómodos, nos adaptamos a los cambios impuestos o, por el contrario, planteamos modificaciones desde nuestra posición como una opinión más?
Omar Lillardo Alonso *

La Vida, sabemos aun cuando no queramos reconocerlo, es un camino plagado de cambios e incertidumbres. Esto lleva a muchas personas a adoptar un esquema, tal vez a modo de escudo de protección (es un tema para la psicología y sociología), que les permita transitarlo ‘casi al margen’ de esos sobresaltos, incluidos aquellos que podría modificar con acciones diferentes a las que, habitualmente, realiza.

Para continuar elaborando la teoría de este ‘Síndrome’ que llamo ‘de Comodidad’, repasemos algunos conceptos sobre qué es la Comodidad.

Comodidad
La comodidad, sin duda, es el estado de quietud y reposo que todos anhelamos en todo momento.
Este es un valor peligroso en realidad, porque tiene dos extremos para inclinarse. Uno desfavorable, y otro bastante positivo.
    Uno de los extremos de la comodidad, es mantenerte en una reducida zona de confort.
Es decir, cuando te sientes cómodo con la vida que estás viviendo, es poco probable que te plantees metas más altas y objetivos por cumplir, porque ellos te implicaría moverte y sacudirte de ese espacio donde placentero en el que te encuentras.
    Lo cual, finalmente te impedirá llegar más lejos, y conformarte con el hoy.
    El otro extremo, es el de la motivación.
La comodidad no es en realidad un camino de vida. Es el resultado y la cinta de llegada en tu carrera.
Trazarte metas más grandes cada día, llegar a ellas y trazarte unas nuevas, es lo que finalmente te hará sentir cómodo.
¿Por qué? Porque por simple instinto, siempre buscamos ser mejores y desempeñarnos al máximo, y eso es lo que estarías haciendo cuando buscas a diario tu Desarrollo Personal.

Calidad de cómodo
Conveniencia, abundancia de las cosas necesarias para vivir a gusto.
Buena disposición de las cosas para el uso que se ha de hacer de ellas.
Ventaja, oportunidad. Utilidad, interés.
Sustantivo femenino: conveniencia, regalo, bienestar, holgura, incomodidad.


¿A qué me refiero cuando hablo de este Síndrome de Comodidad?
A diario nos enfrentamos con situaciones imprevistas que, de una u otra manera, debemos resolver para poder continuar.

Algunas son de orden natural, como por ejemplo salud. No siempre podemos encontrar fácilmente la salida de este tipo de temas. De todos modos, es imprescindible nuestra ‘colaboración’ para superarlas.

En cambio, sí podemos modificar aquellas que nos son impuestas por obra y gracia de quienes nos representan y debieran pensar en nuestra comodidad o bienestar, pero estamos hartos de comprobar que no es así.

Mi aseveración, al ubicar estos hechos en la categoría de síndrome, parte de hechos concretos que me ha tocado superar y también de actitudes y acciones de gente cercana - compañeros de trabajo, vecinos en su momento, por ejemplo -.

Ocurre que, ante determinados hechos impuestos, la respuesta inmediata y casi generalizada es la aceptación, sin ningún tipo de planteo o requerimiento de fundamentación de los mismos - aun sabiendo que no la tienen -, y a pesar de definir y entender cabalmente que se trata de algo injusto cuando menos.

Este tipo de ‘tolerancia’ lleva a un ‘acostumbramiento’ que, sin ninguna duda, representa una convalidación totalmente contradictoria con la declamada necesidad, objetivo y búsqueda del Valor de la Dignidad Humana, abonando el sendero de los corruptos, mercenarios y delincuentes a quienes nada le importa la gente y mucho su interés personal y/o grupal.

Hace mucho tiempo que me pregunto ¿qué debe pasar para que asumamos nuestra responsabilidad como Personas, como Ciudadanos, como Comunidad? ¿en qué momento vamos a reaccionar ante la reiteración de estas estafas morales?

Defino, entonces, el Síndrome de la Comodidad, como la actitud resignada desde antes que ocurran los hechos y en el caso que se requiera la ‘conformidad’ de las Personas involucradas estas ‘no se animan’ a llevarla adelante. Incluso es muy común observar como ‘palmean’ a quienes los han estafado, una y otra vez.

Estas observaciones de situaciones similares no solo pueden apreciarse en Argentina. También en el resto de los Países se dan este tipo de situaciones dicho esto a sabiendas que, en muchos casos, se dan instancias donde el Pueblo, hastiado, sale a las calles y produce hechos violentos donde perdemos Vidas - más allá del sector o el grupo en el que esos momentos los encuentre -.

¿Seguiremos abonando estos Sistemas de Muerte?
¿Seguiremos escondiendo la cabeza como el avestruz?
¿Seguiremos aplicando el Síndrome de Comodidad?

La respuesta es patrimonio de cada Persona. Pero es cada vez más doloroso seguir ‘pagando tan alto precio sin una mínima reacción’, siempre sin violencia y en el marco de las instituciones aunque están, al parecer, se hayan olvidado de nosotros.


 

 (*) Comunicador Social, Escritor
Director Asociado de Grupo Co.S.M.O., Consultoría y Capacitación Empresarial http://grupocosmo.wordpress.com/
Co Editor del Portal Empresarial Estrategia & Negocios www.estrategiaynegocios.com.ar

viernes, 29 de agosto de 2014

Instituciones Desleales



Cuando las instituciones no responden a los intereses del Pueblo, de todas y cada una de las Personas que lo conforman, se generan situaciones de extrema inequidad que inexorablemente, siempre y está demostrado por la historia, golpean con dureza al Pueblo en general y en especial a quienes menos tienen.
Por Omar Lillardo Alonso (*)

Es verdad que un paro no soluciona ninguna de las situaciones delicadas y graves que conmueven a la sociedad. Pero no es menos cierto que, más allá del derecho que asiste a quienes dedican su esfuerzo cotidiano a construir el País, no tienen alternativa ante la cerrazón y absoluta ausencia del gobierno nacional, la pasividad de los gobiernos provinciales en su gran mayoría, debiendo recurrir a métodos que deberían haber sido superados por el dialogo institucional amplio y sin condicionamientos

Cuando las Instituciones son subvertidas en sus funciones esenciales generan la anarquía institucional, la cual representa, como mensaje a la comunidad, que todo está permitido. Este tipo de situaciones se fogonea con discursos altisonantes, perentorios y autoritarios, creando un clima de desconfianza totalmente nocivo para la convivencia pacífica que toda sociedad que se precie como tal se merece.
Leer en este enlace http://bit.ly/1tImEfl 21/06/12

A esta altura de los acontecimientos y de la historia dura y doliente, que hemos debido superar y aún estamos en esa instancia como parte del proceso que implica, ese dolor y la sensación de fracaso como Comunidad Organizada se refleja en los rostros de las Personas en cualquier parte de nuestro querido País, como respuesta del hartazgo a una nueva defraudación por parte de la mayoría de los “dirigentes” quienes, una vez en el “poder” que les “otorga su cargo”, se “olvidan” de las “promesas” de superación aunque vociferen que están librando una “lucha épica” que nadie entiende ni justifica por ubicarlos absolutamente fuera de los intereses personales de esos “personajes”.

Lamentablemente, estos hechos se repiten una y otra vez sin que la gente muestre, al menos, un intento de querer ver la realidad. Es mucho más fácil y cómodo - en algunos casos por conveniencia personal o grupal - aceptar discursos que, saben y sufren, no los contempla.

Si un gobierno demuestra que su Pueblo no es lo más importante, desarrollando “políticas”, que nada tienen que ver con un País serio, permitiendo cualquier acción de empresas extranjeras, incluso reprimiendo a los trabajadores que defienden su derecho a un empleo, que ya tenían en ellas; exfoliando los sueldos que, por efecto de la inflación, no les alcanza para vivir dignamente, mientras no implementan ninguna acción para cobrar Impuesto a las Ganancias a quienes hacen fortunas en el ámbito financiero o del juego; cediendo terreno a quienes, en el narcotráfico, debería realmente combatir con la ley y la fuerza pública para minimizar los efectos nocivos y la pérdida de Vidas que este “negocio” provoca; incluir real y efectivamente a todas las Personas que vivimos en esta Bendita Argentina y no sólo usar la expresión como propaganda, mientras crece la pobreza y para esto no hacen falta encuestas porque se ve cómo aumenta día a día…

Podía seguir enumerando situaciones que sólo tienen explicación en mentes subversivas. Para ello me remito a los comentarios de un profesor de la facultad en 1975:
“Tengo un amigo subversivo y discuto con él, a pesar de coincidir en que hay que cambiar un sistema que no funciona para el Pueblo en su conjunto, sobre que hacer. Él quiere ‘destruir todo y después vemos que hacemos’. Yo pienso que tenemos que diseñar e implementar soluciones antes de destruir las actuales instituciones”.

Cualquier parecido con esta realidad que estamos sufriendo en este 2014 y que viene desde hace varios años, no es sólo una coincidencia sino el resultado del apoyo y acompañamiento a quienes nunca han dicho que van a hacer y luego ‘nos sorprenden’ y nuestra pasividad como sociedad, dejando todo en manos de los demás y olvidando que “Votar no es Participar”.

Alguna vez tendremos que aprender que reclamar en paz es también uno de nuestros Derechos y también una de nuestras Obligaciones. Además, deberemos entender que quienes gobiernan son nuestros ‘mandatarios y servidores  públicos’ pero no los dueños de nuestras Vidas ni tampoco tiene ningún ‘derecho’ a decirnos que podemos o no hacer y pretender obligarnos a cumplir con normas que nada tienen que ver con el sentido común ni con la preservación de la Vida.


 
 (*) Comunicador Social, Escritor
Director Asociado de Grupo Co.S.M.O., Consultoría y Capacitación Empresarial http://grupocosmo.wordpress.com/
Co Editor del Portal Empresarial Estrategia & Negocios www.estrategiaynegocios.com.ar