Sabías...

A modo de bienvenida les dejo el significado de mi nombre y los invito a sumarse con sus textos, cuadros, música y cualquier creación que nos permita enriquecer el alma


Omar


Nombre Masculino de origen Árabe: Que tiene larga vida.

Caracteristicas : Es racional, estable y usa su sentido común para resolver todas las situaciones

que se le presentan. Es generoso y amable con los demás.

Amor : Es leal y detallista con su pareja cuando quiere de verdad.

martes, 1 de abril de 2014

Mensaje de Justicia Popular, silencio e Inacción del Estado



¿Cuál es el “mensaje” de los gobiernos?, que responden con desvergonzada elusión de la realidad y sin flaqueza moral. Hay protestas masivas, movilizaciones multitudinarias o de vecinos hartos de la prepotencia, la barbarie, la impunidad y la desidia de la mayoría de los “servidores públicos”
¿Cuál es el mensaje de la sociedad?
Omar Lillardo Alonso (*)

Esa “ausencia” deliberada del Estado (léase gobierno de turno), logra su cometido: exacerbar los ánimos de millones de Personas que, día tras día, durante toda su vida aportan su esfuerzo para sostener un “sistema” plagado de “modelos” que no los contemplan y que, por lo tanto, no gestionan la agenda popular. Además, hay infinidad de “parásitos” que, de otro modo, deberían hacer lo que esos millones: trabajar.
Ni estos argumentos ni ningún otro avalan ni justifican la justicia por mano propia.

Permítanme recordar una frase que me parece oportuna:
No existe para el Peronismo más que una sola clase de hombres: los que trabajan. Juan Domingo Perón

Con respecto a las preguntas iniciales:
El mensaje de los gobiernos (debe pensarse en los tres poderes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial), es totalmente ajeno a lo que le pasa al Pueblo. Su única preocupación, en general, es la próxima elección o dar sentencias que no les compliquen la existencia en el cargo que ocupan (con las consabidas honrosas excepciones).

El papel del estado
Los de los linchamientos son escenarios donde el estado no llega, llega tarde o llega mal. Es decir, no cumple con lo que de él se espera en cualquier sociedad: garantizar, hacia adentro y hacia fuera de las fronteras, la vida, la libertad, el patrimonio y la seguridad de las personas. 

Se discute si esta situación expresa un caso de “estado fallido” o “fracasado”, es decir un estado que alguna vez existió y funcionó y ya no lo hace, si directamente es el efecto de una lisa y llana ausencia de estado, o si expresa un proceso inacabado de formación estatal. Se debate también si esa ausencia, falencia o carácter incompleto se refiere a la institucionalidad material del estado (por ejemplo cobertura parcial de la territorialidad y la población por determinadas agencias públicas: fuerzas de seguridad, organismos judiciales, etc.) o también a su dimensión cultural simbólica (Corrigan y Sayer 1985), a su incapacidad para instalarse “en la mente y el corazón los individuos” (Strayer 1981) y alimentar sentimientos de lealtad a sus instituciones, expresados en prácticas individuales y colectivas. Esa falencia se expresaría tanto en vacíos o ausencias  institucionales, en el rechazo o insatisfactorio reconocimiento de la pluralidad lingüística y cultural en el caso de sociedades multiétnicas, en el violentamiento por el estado de su propia legalidad: asesinatos extrajudiciales, tortura de detenidos, sobornos, impunidad y colaboración con el delito, etc., o en la combinación de todas esas manifestaciones.
Carlos M. Vilas - Universidad Nacional de Lanús, Argentina


El Pueblo ha sido abandonado en todos los aspectos institucionales que, sin ninguna duda, muestran solo una atención formal, luego de haber generado y formado una larva de violentos, a los cuales alimenta y alienta, sin importarle que su apetito sea cada vez más voraz y destructivo, incluso para ellos mismos, en un contexto de absoluta y total Impunidad.
Algo definido hace tiempo como “la pelea de pobres contra pobres”.

¿Cuál es el mensaje de la sociedad?
El mensaje de la sociedad no es escuchado. Ese pedido de auxilio y contención no escuchado derivó, consciente o inconscientemente, y condicionó el accionar popular hacia “linchamientos” de delincuentes: Algo que no corresponde ni debe continuar.

Para ello es imprescindible que funcionen, real y efectivamente, las Instituciones
Para eso es imprescindible que quienes se postularon y asumieron un cargo o fueron convocados a ocupar determinada función: cumplan con su responsabilidad; que los empresarios y sindicalistas dejen de mirar para otro lado mientras hacen su negocio; y que los dirigentes sociales defiendan efectivamente a quienes dicen representar.

De otro modo, esa “ausencia” de gobiernos y estados va a ser reemplazada por una Democracia más participativa y ciudadanos más comprometidos, - algo que ya está sucediendo y que da origen a marchas y reclamos masivos: lugar en cual no tienen espacio los funcionales – dando así lugar al desarrollo de nuevos modelos de gestión real y concreta.

Cuando se niega o se “desconoce” deliberadamente la realidad es porque solo interesan los negociados particulares, sectoriales o grupales (al estilo mafioso), despreciando a los demás sin importar que les pasa. Esto significa, lisa y llanamente, que defienden un “modelo” donde la Vida no vale nada.

Por el contrario, inmersos en una mayoría absoluta, estamos quienes vemos al otro o los demás como iguales en un modelo de Vida compartida, sin exclusiones.

(*) Comunicador Social, Escritor
Director Asociado de Grupo Co.S.M.O., Consultoría y Capacitación Empresarial http://grupocosmo.wordpress.com/
Co Editor del Portal Empresarial Estrategia & Negocios www.estrategiaynegocios.com.ar
http://omarlillardo-autoresomar.blogspot.com.ar/

martes, 18 de marzo de 2014

Confianza o Con Fianza



El camino es solo uno… y después de la “elección” que cada quien haga
Ya no se trata de un hecho heroico sino de un salto al vacío que, supuestamente, depositará a cada ratatwuiteror/en el lugar que cree ha sabido conseguir.
Por Omar Lillardo Alonso (*)

Sin embargo, la realidad que, merced a las “gestiones” embrionarias, ha tomado una velocidad descontrolada que no respeta marcas ni señales terminará – lo está haciendo ya – llevándose por delante a todos y todas las Personas y personajes que hoy, gracias a sus continuas y angurrientas genuflexiones, sufren de la grave dolencia de “fin de ciclo”.

Quienes supieron, por su capacidad u oportunismo, ocupar o tomar un lugar promisorio (con la vista puesta en el futuro cercano), alejarse del crujiente cascarón respiran – por ahora, solo por ahora e implorando a algún santo (que siempre hay que tener a mano) – se mimetizan y en algunos casos (siempre los hay) hasta se animan a “pontificar” soluciones “chapeando” con el lugar que supieron ocupar.

Cierto es que muy pocas Personas, participantes de los hechos delictivos, van a terminar encarnando (es decir “pagando” judicialmente) “la fiesta” troglodita que, en la realidad concreta, pagamos millones de Personas, observadoras sin que nos dieran lugar ni siquiera a opinar, y ajenas a todo ese dantesco circo.

Si alguien, al leer estos párrafos, ubica la situación descripta en un sitio cualquiera del Mundo: ¡¡¡Acierta!!!
No es patrimonio de un Pueblo, una Nación o un Estado: ¡¡¡Las ratas nos han invadido!!!

No tema ante tantos movimientos en el planeta, son las consecuencias lógicas de un desprecio indescriptible por y hacia el resto de los mortales, formando seudo sectas adictas al dinero fácil sin importar los medios ni los costos, en especial los de Vidas Humanas.

Y del mismo modo que la Tierra se sacude para auto limpiarse, el proceso de selección humana y sus responsabilidades está empezando. En algún momento la Impunidad dejará de ser moneda corriente.

Con Fianza – que algunos personajes  [muchos genuflexos /as (la mayoría) NO] pueden cubrir – podrán eludir la justicia terrenal por algún tiempo ya que, aún forzadas, las Personas que asuman responsabilidades deberán acatar las solicitudes de las voces de los Pueblos.

Confianza inspiran pocas Personas y otras, cada vez en menor cantidad, pueden continuar detrás de un precario antifaz.

¡¡¡A no decaer!!! El Carnaval se renueva año tras año, pero ya no tiene la fortaleza ni la atracción de antaño, por lo que quienes quieran postularse deberán prepararse adecuadamente para el continuo examen popular.

Vale señalar que los Personajes de esta trama tienen un genuino temor: son incapaces de mirar a los demás a los ojos y sostener sus falacias con la omnipotencia y la soberbia que hoy detentan.

Para colmo de males, la viralización permite que los velos se descorran veloces y dejen al descubierto la sucia trama que, cada día más, enloda Personas e Instituciones que parecían Impolutas.

Habrá que estar atentos al próximo capítulo de esta tragicomedia que nos propone la coyuntura. Uno entre tantos, para ir viendo el camino elegido:
Confianza o Con Fianza

¿Usted donde se ve en el futuro cercano?
Pregunto, solo eso. Porque habrá que empezar a reconocer que “Votar no es Participar” y “No Participar es Permitir” que nada cambie y esa actitud, no lo dude, nos convierte en Cómplices de una realidad que, decimos hasta dolorosamente, nos agobia.
Esto, desde tiempos inmemoriales, se llama Hipocresía.
Si no nos comprometemos honesta y seriamente para aportar al cambio real y concreto… por lo menos no finjamos más.

(*) Comunicador Social, Escritor
Director Asociado de Grupo Co.S.M.O., Consultoría y Capacitación Empresarial http://grupocosmo.wordpress.com/
Co Editor del Portal Empresarial Estrategia & Negocios www.estrategiaynegocios.com.ar

domingo, 2 de febrero de 2014

¿Quién debe pagar la Barbarie Política?



Desde siempre, en la historia argentina, nos encontramos con que el costo de las crisis – léase defraudación, robo y destrucción de la República – las paga el Pueblo, en particular quienes menos tienen. Sin embargo, no hay juicios y, si los hay, confirman y legitiman la Barbarie de la “Clase Política” (con honrosas y muy escasas excepciones) que, hasta ahora, no recibe sanción ni condena, salvo la social… siempre tarde.
Por Omar Lillardo Alonso (*)

Estamos asistiendo al desguace de la República, a la fractura de la Nación y al robo más escandaloso de la historia. Se destaca, dolorosamente, la sistémica demolición de la Dignidad y, por ende, de los Derechos Humanos de todas las Personas de nuestra bendita argentina.

Esta pregunta me la hago hace varios años: ¿qué más debe pasar?

Cierto es que debemos respetar los plazos y normas que deberían fortalecer la Democracia - conseguida con tanto dolor y tanta sangre – pero no al costo excesivo de tantas Vidas que perdemos por Inseguridad: Delictiva, Vial, Sanitaria, Jurídica, Económica, No Respeto a la Constitución y las Leyes…, todos estos temas potenciados por la Impunidad  que, junto a la Ausencia de Gobierno, por decisión, una vez más, de Bestias que se creen Dioses y solo son mediocres  Funcionales a una corona manchada de sangre que, ante su incapacidad de resolución desaparece de la escena pública, como si así pudiera liberarse de los compromisos asumidos.

Destaco: Salvo honrosas excepciones, el párrafo anterior involucra a todo el ámbito político y dirigencial.

Necesitamos Mujeres y Hombres que tengan el coraje de trazar una línea y comenzar a diseñar y proyectar una Nueva República, con Poderes absolutamente independientes y Servidores Públicos con la formación necesaria que, a su vez, exige ciudadanos responsables por que también es cierto que nuestra sociedad se ha exculpado y lo sigue haciendo, de sus Deberes. Solo se escucha el reclamo de los Derechos, fundamentado con el lábil latiguillo “pago mis impuestos”.

Hablamos de aprender y comprender, seguramente con un cachetazo de crudo realismo, que nuestra obligación no pasa solo por pagar tasas e impuestos, ni tampoco por votar de vez en cuando, sino también formar parte activamente de los distintos procesos de organización basándonos, esencialmente, en el Respeto por los demás y por las Instituciones, Normas y Códigos Sociales (que deberemos debatir para adaptarlos al contexto actual), tal como lo hicimos antes y nos envidiaban sanamente nuestros vecinos.

Esta no es solo una expresión de deseo ingenua.
Soy consciente del abandono de roles y excusación de muchas Personas. Ejemplo: la ausencia notoria de muchos Padres y Madres y el deterioro de la principal Institución, base del entramado social: la Familia.

No es ese el Legado de nuestros mayores y es mentira que, en general, tengan la importancia que se declama.

Otro ejemplo: en nuestros días se “festeja” y sigue por distintos medios, consumiendo segundos de TV, centímetros de escritura física y virtual, además de una profusa difusión de imágenes, el engaño de un amigo y la destrucción de una familia. En este caso es muy triste el “alto consumo” que hace la población en general.

No somos el único País con situaciones similares, pero bien es sabido es que “mal de muchos consuelo de tonto”.

Retomando el tema principal de este artículo de opinión, hay que señalar que quienes asumieron determinadas responsabilidades las deben cumplir real y efectivamente hasta el último día de su mandato.
Claro está que deberán ajustarse, les guste o no, a cubrir las necesidades más urgentes, reales y no ficticias o relatadas, del Pueblo en su conjunto y no de un grupo de mercenarios, habida cuenta que no son los “dueños” del País.

De nosotros depende.

La historia habrá de dictar la sentencia que, hasta ahora, solo la memoria del Pueblo acumula (aún cuando no parezca que es así solo hace falta que encuentre el cauce para canalizarla)… pero hay momentos en los cuales es necesario hacerse oír.

(*) Comunicador Social, Escritor
Director Asociado de Grupo Co.S.M.O., Consultoría y Capacitación Empresarial http://grupocosmo.wordpress.com/
Co Editor del Portal Empresarial Estrategia & Negocios www.estrategiaynegocios.com.ar