Sabías...

A modo de bienvenida les dejo el significado de mi nombre y los invito a sumarse con sus textos, cuadros, música y cualquier creación que nos permita enriquecer el alma


Omar


Nombre Masculino de origen Árabe: Que tiene larga vida.

Caracteristicas : Es racional, estable y usa su sentido común para resolver todas las situaciones

que se le presentan. Es generoso y amable con los demás.

Amor : Es leal y detallista con su pareja cuando quiere de verdad.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Espejo de Navidad


Hay muchas palabras en el infinito espacio humano, pero muy pocas inducen a un diálogo fecundo que permita una relación distinta entre las Personas. Sabemos, sin tomar la decisión ni hacer algo distinto, que en la mayoría de los casos son usadas por quienes buscan y obtienen recompensas económicas por eso, la pregunta es ¿hasta cuándo y por qué no nos revelamos, pacíficamente, conscientes del daño que ese parloteo nos provoca?

Estamos en un buen momento para cambiar de actitud. Los pueblos de todo el mundo están en permanentes cambios en busca de una vida digna de ser vivida. Mientras tanto, seguimos pensando que no se puede mejorar nuestra situación por el sólo y simple hecho de que es lo quieren que pensemos para poder hacer y deshacer a gusto.

La Navidad, que proviene del latín nativitas, nacimiento, celebra el nacimiento de Jesucristo, adaptada por la Iglesia católica en el tercer siglo d. C. para permitir la conversión de los pueblos paganos. Hoy es una festividad reconocida por creyentes y no creyentes.

Hablamos entonces de nacimiento, de cambio, de conversión, palabras que suenan con un dejo de lejanía y, en realidad, deberían tener una connotación mucho mayor en nuestra concepción de la Vida, si es que creemos y queremos defenderla, ya que nos han rodeado (lo hemos permitido) de una cultura de desprecio por la Vida y hacia ella nos hemos dejado llevar. Por lo tanto, depende de nosotros realizar el cambio.

Es verdad que la primera respuesta es “yo cambio pero no cambian los demás”. Tan fuerte como esa verdad es el hecho concreto de que si esperamos a que el otro / los demás cambien nada va a cambiar. Más que mirar la paja en ojo ajeno miremos la viga en el nuestro, para darnos cuenta y comprender que depende pura y exclusivamente de cada uno.

Para eso vale recordar que se nos dio Libertad para ser usada con Inteligencia y Amor.
¿Cuáles de estos atributos usamos realmente a conciencia?
¿Cuándo los equilibramos para que nuestra “mochila” no sea una carga sino una tarea agradable?

¿Me aceptan una sugerencia?
Miremos a los demás como si fueran nuestra propia Persona, nuestro propio Ser, sin olvidar ni esconder los puntos oscuros que todos tenemos y potenciando los buenos que, también, todos tenemos.

El mejor augurio en esta Navidad: mirémonos como si estuviéramos frente a un espejo.
Un abrazo

Espero comentarios

viernes, 16 de diciembre de 2011

La hora del Sincericidio


Es común oír a muchas personas comentar sobre distintos aspectos de la vida cotidiana, en especial aquellos que son protagonizados por Personas públicas, en cualquier actividad sea esta pública o privada, pero como un secreto a voces que, luego que dejan sus cargos o por algún hecho fuera de lo habitual, se transforma en un estigma. Esto pasa a nuestro alrededor, aunque no lo queramos reconocer o porque siempre, en general, se observa con más atención lo que ocurre en la ciudad donde “atiende” Dios.

"Sincericidio" es decir algo que es verdad pero “dañará” a otros. La palabra no figura en el diccionario, pero cualquier argentino que siga los avatares políticos del país conoce no sólo su significado, lo que denota y lo que connota. Habrá quienes hasta recuerden a quién la instaló para siempre en el vocabulario público nacional.

Casi ningún político argentino ha dejado de incurrir en este sinónimo político del psicoanalítico "acto fallido". Los críticos dirán que finalmente admitió lo que (con poco éxito, hay que decirlo) procuraba disimular: siente y cree que sabe más y le gusta demostrarlo. Sus seguidores la justificarán con el argumento de que sólo los anima su proverbial espíritu pedagógico. Soberbia se llama eso, dirán, frotándose las manos, los opinólogos de siempre.

Después de este encuadre en la formalidad de la palabra y desde la manera en que nos comunicamos, puedo avanzar en el intento de reflejar cómo nos vemos, como sociedad, aunque duela reconocerlo o no estemos dispuestos a hacerlo, ingresando entonces en la innumerable fila de quienes esperan su turno para cometer su Sincericidio.

No tiene hora, ni día, ni lugar, pero ese momento llega a la mayoría de las Personas que tratan de “tapar el sol con un dedo”, para decirlo de la manera menos cruel y real a la vez, contra ese escudo conformado por la tozudez de pretender “vivir” sin reconocernos tal como somos, con nuestros defectos y nuestras muchas virtudes, como Personas y como Pueblo, aunque parezca que las hemos olvidado, obnubilados por el peso cotidiano de una violencia de todo tipo que, hasta ahora, nos tiene adormilados como Comunidad.

Señalar esta violencia no significa justificarla, pero no tomar alguna acción que modifique la situación que nos agobia es, además de falta de coraje cívico, plebiscitar (Someter a plebiscito una ley o decisión pública) y avalar todo lo que pasa con nuestros actos aunque esa actitud nos lleve la vida misma, tanto la nuestra como la de nuestros seres más queridos.

Violencia es no solo la que deriva de hechos delictivos sino también de actos de gobiernos, de empresas u organismos privados; también lo es la alta conflictividad en el tránsito; la violencia doméstica; el robo sistemático de la esperanza de quienes confían en las promesas y se ven defraudados y estafados una y otra vez… sólo por citar algunos ejemplos.

¿Qué tiene que ver la violencia con el Sincericidio?
Para que esa realidad que nos asfixia y hace vanos nuestros esfuerzos que, en muchos miles de Personas, son casi titánicos, tenga sentido de ser necesita cómplices que justifiquen cualquier acto aunque en sí sea nocivo para quienes lo apoyan sin pensar en lo que hacen.

Es entonces cuando hace falta que intervenga el Sincericidio, con toda la “crueldad” que le sea posible, para que nos demos cuenta de lo que nos está pasando y ese ingreso aparece como revelador, nos duele, lacera nuestros sentidos para hacernos “comprender” que estábamos en el camino equivocado.

Llegar a esta instancia es posible sólo por nuestra apatía ciudadana, en la creencia - nos han hecho ingresar en esa pseudo Fe Colectiva - que con votar alcanza y que la participación es sólo para los malos y malas, cuando sólo basta con mirar en nuestro barrio los logros de una vecinal, sin sueldo y sin recursos, para darnos cuenta que aquella frase, casi evangélica, es un verso miserable para “hacernos entrar” en el negocio de algunos.

Como siempre, todo lo que pasa o deje de pasar depende de nosotros. No se trata de responder con violencia a esa violencia que nos degrada: hay muchos ejemplos cercanos en el tiempo que nos duelen aún y que nadie quiere repetir. Se trata de no permitir que nos sigan estafando y robando el futuro, incluso el de nuestros hijos y nietos. Para eso debemos recurrir a un orden cívico responsable, comprometido con los sueños que todos aún tenemos de un País en serio, basado en la Cultura del Trabajo y el Respeto de los unos y los otros.

Espero comentarios

martes, 29 de noviembre de 2011

Idóneo


Idóneo es un hombre alegre. Se levanta canturreando y entremezcla su entusiasmo con los rezos que le dicta su Fe, algo que cuida a su modo. La iglesia lo ve llegar en momentos muy notorios, casi se diría: son hitos, que el paso del tiempo lo ha llevado a definirse como  cristiano… cada vez menos católico.

A pesar de su alegría hay momentos, en sus días, que no parece ser él. Sus encierros personales son tan notables que le duran un par de lunas, aunque apenas se le note salvo quienes lo conocen. Por ser optimista nato, lo golpea ver sufrir a la gente. De allí sus mutismos prolongados, que suelen durar un par de lunas.

Las mismas que lo iluminan para improvisar sus versos cuando, desalmado, ve como cruza su horizonte el almita que lo desvela. Al no ser correspondido por esa joven mujer, de rasgos suaves y muy bellos ojos límpidos, dedica sus mejores acciones a ayudar en todo lo que puede desde su rol de bombero.

A pesar de estar desocupado, como tantos otros miles desde los noventa, el dinero no le hace perder la cabeza. Solo aspira a cubrir, con esfuerzo a sus 45, sus mínimas necesidades y algún gusto pequeño, muy cercano al requerimiento espiritual que lo anima: juntarse con los amigos, no son más de dos los íntimos, disfrutar  de un buen momento de viernes o sábado de charla y bromas, acompañadas con cerveza o vino hasta ahí: solo para compartir. El mate lo acompaña el resto de la semana.

Ese día Idóneo salió del taller, donde dejó el auto que maneja como remisero, para un chequeo de rutina. Con su caminar cansino, con aspecto de arrogante: las manos culminando la forma de asas de jarrón de sus brazos y su cabeza, levemente bamboleante, acompañando su gruesa y alta estructura ósea semejando un tapón.

Las vecinas comentaban, como siempre entre sonrisas, el andar de este grandote, para él airoso y para las vecinas semejante a un oso… ¡en plena exhibición!

Todo cambió de repente.
Dos niños de pocos años corrían tras la pelota. Uno de ellos, al patearla, la impulsó hacia la calle y hacia allí fueron los dos para alcanzarla y ganarle al compañero. No vieron ni escucharon al auto que se acercaba.
La reacción fue instantánea. Idóneo corrió como en los picados, su rapidez mental en la cancha era su mejor jugada. Saltó  hacia adelante, al mejor estilo rugbier, apresando al primero de los chicos mientras el otro caía sobre él.
El conductor, muy atento, había frenado a tiempo. Aún así y a pesar del esfuerzo de los dos, la cabeza de Ido golpeó contra el guardabarros, no muy fuerte pero sí lo suficiente para dejarlo aturdido por un momento.
El chirrido de las gomas, ante el frenazo tan brusco, hizo girar las cabezas y ahogar los gritos del susto.

Los vecinos ayudaron a Ido a incorporarse, todavía algo mareado. Las mujeres abrazaron a los chicos, temblorosos y enojados… ¡¡Nos pisaste la pelota!!

Eso hizo cambiar las caras y dibujar otras sonrisas. La madre de uno de ellos se acercó a Ido y lo besó en la mejilla. Era la misma que unos instantes antes había sonreído ante su paso. Brotaron los aplausos.

Poco a poco retornaron los colores al rostro del pobre Ido, más confundido ahora cuando, al levantar la cabeza, pudo ver aquellos ojos de sus desvelos mirándolo fijamente tras los vidrios de la ventana, con un brillo diferente, ampliado por las lágrimas y entremezclado con una tímida sonrisa.

Agradeció los saludos y se encaminó hacia ellos, con una esperanza súbita. Cincuenta metros después la puerta se abrió cuando su mano se dirigía al timbre.
¡Gracias!, dijo ella y para él fue el mayor premio, iluminando ese día.

Cuentan aún las vecinas que siempre las sorprendió ver el cambio de los dos, tan alejados por años, tan apegados después y tan solitario él luego de que ella partiera, después de mucho sufrir.

Solo una flor lo ayuda a sobrevivir, día tras día. Ido custodia el amor que tanto le costó alcanzar y nadie sabrá jamás que sólo una vez se amaron, porque allí entendió él porque ella lo rechazaba: su enfermedad le quitaba las fuerzas que ella juntaba con esfuerzo y con dolor. Fue amor sin ninguna duda, para sellar en sus vidas el eterno sentimiento de dos almas entregadas a una, sin reservas.
Sin embargo, no está solo y esa flor, concebida por los dos, conserva los rasgos suaves y los ojos límpidos, camina como los osos, siendo aún un cachorro, semejando a su padre. 

Ido camina más lento, casi arrastrando los pies y con bamboleos suaves, dejó muy atrás su bronca, desdibujada en el tiempo.  Hoy se lo ve canturreando canciones de amor y pena, mientras le brillan los ojos y se encienden sus mejillas por donde corren, felices y fugaces, las lágrimas de la vida.

martes, 22 de noviembre de 2011

Distinción


Me han honrado con una Mención de Honor, Décimo Certamen Internacional de Cuento y Poesía JUNINPAIS2011 que se entregó este domingo pasado, 28 de noviembre, en el Teatro Municipal de La Ranchería. Muchas gracias al Jurado y un aplauso a los organizadores.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Estrategia y Táctica de Comunicación Interna


Para tener en cuenta al momento de diseñar y ejecutar una estrategia de comunicación que sintonice a los empleados con las necesidades de la organización, es necesario que el discurso y los medios utilizados estén en sintonía con la cultura organizacional. Cada empresa, cada grupo humano, tienen estilos, formas de pensar, valores y principiáis de organización, además de tiempo de permanencia en la empresa, que la diferencian.

Para que un Plan de Comunicación funcione en la práctica, debe incluirse una etapa pedagógica donde el lenguaje técnico, en muchos casos excesivamente técnico, sea “traducido” y adecuado a quienes van a utilizar los programas y procesos ya que se trata de usuarios que no tienen por que saber de cuestiones técnicas como pueden ser siglas, términos o códigos que solo van a complicarlos y complejizar el sistema que se pretenda implementar.

Esto puede llevar al uso de tácticas para informar de los cambios tecnológicos, que pueden incluir acciones de comunicación directa, cara a cara con todas las Personas empleadas, que siempre serán útiles para compartir inquietudes y dudas sobre el proceso, sumando los aportes que puedan realizar, incluso utilizando instrucciones en papel como “ayuda memoria”.

Las formas de pensar de las personas, los valores y principios de la organización, los hábitos de sus empleados e incluso sus edades y tiempos de permanencia en la empresa, incidirán en la forma como deberá ser abordado cada paso, pero además, en el énfasis que habrá que hacer en cada uno de ellos.

Uno de los aspectos que pocas empresas consideran es el “Cliente Interno”: es quién necesita de nuestro servicio
Todos tenemos un cliente, externo y/o interno y muchas de las tareas de los clientes internos afectan la relación con el cliente externo.

Vale recordar, entonces, algunos conceptos que no se pueden obviar si se pretende alcanzar objetivos superadores.

Motivación personal
Dedicamos el 75% de nuestra vida adulta a actividades relacionadas con el trabajo. Si dedicamos tanto tiempo a trabajar deberíamos motivarnos y llenarnos de energía. A todo el mundo le gusta trabajar en un ambiente relajado, lleno de alegría y energía y donde se sientan valorados.

             Valoración del trabajo. Valorar el trabajo personalizado
             Motivación. A las personas que atienden a los clientes
             Actitud: Positiva o negativa

Un empleado insatisfecho genera clientes insatisfechos. Cuando se trata de satisfacer al cliente, todos somos un equipo.

Objetivo
Incrementar la Cooperación y la Productividad entre los sectores, de manera que Toda la Organización Trabaje en Equipo de un modo eficiente.

Con estas simples pero importantes premisas y teniendo en cuenta a la/s Persona/s que forma/n parte de la plantilla de la empresa, se amplía la posibilidad  de alcanzar varios objetivos a la vez, a partir de buenas prácticas de Comunicación Interna y Externa.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Opinar, ¿por qué no?


Pasan hechos curiosos y no menos graves cuando alguien opina, ahora potenciado - desde hace unos pocos años - por las máximas autoridades nacionales y viralizado por una pléyade de acólitos que, muchas veces, pretenden ser “más papistas que el Papa”.

Esta frase la expresó el ex Presidente Kirchner, en uno de los muy pocos reportajes que brindó, haciendo referencia a muchos de sus “incondicionales” que, también muchas veces, exacerbaban sus dichos y actitudes.

El hecho que les comento ocurrió hace un tiempo, cuando en nuestro Portal Empresarial www.estrategiaynegocios.com.ar publicamos la opinión de una persona, identificada con su nombre y su número de documento, pero que resultó inexacta y/o impublicable a otra persona. Esta última no tuvo la misma actitud de expresarse públicamente: se dirigió a nuestro correo electrónico para cuestionar por qué habíamos publicado esa opinión. Nuestra respuesta fue ofrecerle que hiciera lo propio, porque no somos censores y consideramos la libre expresión como un valor imprescindible e insustituible en la vida de una comunidad organizada y que se precie de la importancia de valor respeto mutuo.

Puesto a pensar en cómo nos comunicamos recordé este episodio y traté de elaborar una respuesta desde ese valor y desde ese respeto que todos y todas nos merecemos.

¿Qué pasó para que hayamos perdido, en general, ese trato que nos hizo ser sanamente envidiados por pueblos vecinos?

¿Tan simple es tomar atajos que nos llevan a abandonar el camino que nos permitió ser respetados y valorados en el mundo, sin pensar en las consecuencias?

¿Qué concepto de Vida nos une como sociedad, como comunidad, cuando día tras día perdemos Vidas inocentes por una violencia descontrolada y, muchas veces, con la sospechada de permitida por ciertos sectores?

¿Por qué no poder opinar de manera respetuosa, responsable y con crítica constructiva?

Son muchos más los conceptos que conforman la cohesión de una Nación multicultural como la nuestra, pero señalo solo los que considero súper básicos y trato de responder desde la última pregunta.

Cuando no nos damos la posibilidad o no nos permitimos el debate sincero, sin dobles  intenciones, sin doble discurso, todo se cancela y nada es posible de ser tomado como válido en forma general.

Una crítica constructiva es aquella que aporta siempre, aunque cada uno aporte solo una letra: la suma de todas las letras conforman las palabras que nos permiten comunicarnos, como lo venimos haciendo los seres humanos desde hace tantos siglos.
Pretender imponer y no consensuar nos retrotrae a épocas que nadie quiere repetir.

Es este y no otro el obstáculo con el que tropezamos más de una vez - parámetro considerado lógico - y el que nos ha hecho caer en todos los aspectos de la compleja vida social, cultural, política y económica. Y es precisamente la ponderación del aspecto económico por sobre todos los demás, sin importar los medios, el que conlleva la descomposición social… que solo puede darse, en general, cuando se adopta esta postura y actitud en desmedro de todos los logros en común.

Deberíamos recordar que hicieron nuestros ancestros, tanto aborígenes como los que vinieron de otras partes del mundo. Se agruparon en mutuales u organizaciones de ayuda mutua, así como nuestros aborígenes tenían una fuerte conciencia de comunidad organizada por sobre las individualidades.
Dos ejemplos claros de que hemos abandonado nuestra propia identidad cultural.

Por lo tanto, desde ese respeto que nos merecemos, desde ese intercambio enriquecedor de opiniones en búsqueda de un consenso, desde esas simples consignas debemos retomar el camino que no debimos haber abandonado.
Porque no opinar si se trata de nuestra Vidas, con todas las luces y sombras que tenemos por el hecho de Ser Humanos.

Si comprendemos que todos tenemos algo que al otro (a los demás) nos les gusta, comencemos entonces por priorizar y potenciar los aspectos positivos de las Personas, sin olvidar los negativos, ya que de esa manera podremos avanzar.

Un claro ejemplo nos lo han dado nuestros atletas en el último Panamericano.

Como siempre señalo: depende de nosotros. No podemos ni debemos esperar un Chapulín o Chapulina ni ningún superhéroe, que no los hay en la realidad, que brinde soluciones.